Piojos fuera!

Pues... después de cinco años con niña en casa en que los piojos no nos habían dado problemas... resulta que las liendres habían colonizado la cabezita de mi niña... y la mía, al poco de empezar el cole! horror!!!
Notaba que mi peque se rascaba la cabeza, y miraba, pero no veía... hasta que compré la lendrera.... y encontré bastantes huevos asquerosos... y un piojo! y me dí cuenta entonces, y no antes, que yo también llevaba unos días rascándome la cabeza... y lo achaqué a comienzo de cambio de estación, tal vez un poco de sequedad del cuero... pero, si había encontrado un piojo en la cabeza de ni niña, seguro que yo también tenía.
Y es que, aunque no son portadores de enfermedades, son molestos: la cabeza pica, parece que andaran sobre ella gusanitos... soy de dejar a los bichos tranquilos: es más, ahora tengo una avispa rondando por el comedor, que ha entrado a darse una vuelta, y la dejo hasta que quiera marcharse, pero, cuando hablamos de colonizar el cuero cabelludo, pequeñas heridas, y la capacidad de generar tantos hijitos y tan sólo poder acabar con ellos con tareas tediosas... sabía algo del tema, e investigué más... tenía que hacer algo natural y efectivo (es increíblemente caro un tratamiento convencional, por no hablar de tóxico, por no hablar de ineficaz por sí sólo: a veces se tarda meses en acabar con ellos), pero, antes sepamos algo más de estos bichos, que no son nuevos, ni se acabarán en las próximas décadas precisamente...

tratamiento natural antipiojos


Qué son los piojos?


Pues son unos bichitos que llevan con nosotros alegremente (como la mayor parte de bichos, por otro lado), muuchos siglos, desde probablemente el inicio de la humanidad, si no antes: se han encontrado piojos y liendres en momias egipcias de 5.000 años a.C., e incluso hay estudios que indican que antepasados del piojo actual ya parasitaban al Homo Sapiens! Los primeros peines para quitar liendres y piojos (lendreras), muy similares a los actuales, datan del 1.500 a. C!
Y es que los piojos (pediculus humanus capitis), han encontrado en las cabezas humanas un hábitat ideal: allí tienen temperatura y humedad estables, acceso ilimitado al alimento (la sangre humana succionada por la hembra efectuando una picadura en el cuero cabelludo), tranquilidad para estar con su pareja reproduciéndose mucho y muy rápido, soporte para sus huevos y ausencia de depredadores: así cualquier se hace parásito :P
Son pequeños insectos de entre 1,4 y 4mm, con seis patas perfectos para adherirse a la raíz del cabello. Al menos, no vuelan, porque no tienen alas, si no sería casi del todo incontrolable. Pero es su ciclo de reproducción, tan activo y rápido, lo que hace que se propaguen tan fácilmente, y que sea tan difícil acabar con ellos a la primera (en muchos casos se tardan meses, y hay reincidencias más tarde), ya que hay que eliminar TODAS las liendres, huevitos blancos diminutos, que pueden estar en almohadas, toallas, peluches, mantas,... no sólo en la cabeza huésped.
Una vez un piojo encuentra pareja, se reproducen en un ciclo que dura entre 22 y 25 días. Una vez la hembra pone los huevos (liendres) adheridos a la raíz del cabello, tardan en eclosionar sólo seis días; pone unos ocho huevos, y las puestas de huevos se dan cada dos días aproximadamente... imagináos los picores y la rapidez de la infestación si un piojo macho se encuentra con piojo hembra....
Parece ser que los piojos también tienen sus preferencias: prefieren el pelo limpio al sucio, y el liso, al rizado; supongo que les cueste adherirse más a un pelo rizado de mayor grosor,. Les de lo mismo la longitud (anidan sólo en la raíz), y, obviamente, no son clasistas ni racistas. Todavía recuerdo cuando era niña y me decían que no me acercara a los gitanos, que tenían piojos... :(. Pueden provocar fácilmente una verdadera alarma social: hay estudios que constatan los efectos psicológicos traumáticos en niños y cuidadores.
Son más habituales en primavera y otoño, aunque cada vez más pueden aparecer en cualquier momento del año. La pediculosis (infestación por piojos) afecta de forma general a entre el 1 y el 3% de la población en los países desarrollados, lo cual supone muchos millones de piojos. Y puede dispararse en los colegios hasta el 25% de los alumnos y profesores, o incluso el 50% en algunas ocasiones... 

Prevención

  • Como comentaba anteriormente, los piojos no vuelan, y tampoco saltan... pero andan con rapidez: por lo que una solución eficaz para evitar el contagio es evitar el contacto directo entre cabezas. 
  • Una forma muy común de contagio es a través de peines, gomas de pelo, diademas,... Así pues, no compartir utensilios en contacto con la cabeza.
  • En conexión con lo anterior: lavar a temperaturas altas, de vez en cuando, especialmente si se reciben circulares del cole o hay sospechas (los piojos mueren a temperaturas de 50-60º) la ropa, especialmente fundas de almohadas, toallas, almohadas, peluches, gomas de pelo,... Una alternativa a esto, es meter las prendas, etc., en una bolsa bien cerrada durante una semana: como no habrá comida disponible, morirán por inanición. Hervir cepillos (y la lendrera, si ya se ha necesitado de ella) con asiduidad.
  • Revisar a menudo el cabello, de TODOS los miembros de la familia: uno puede ser el portador más grande y no notarlos. Para ello, lo mejor es la lendrera, y buscar huevos: los piojos se mueven muy rápido, y es difícil pillarlos, pero, pasando la lendrera minuciosamente como indica el fabricante, se descubren y se pueden quitar los huevos. 
  • Comunicar siempre en el colegio si un niño tiene piojos. Después de todo lo que he comentado anteriormente, no hay que sentir vergüenza, verdad?
  • Explicar a los niños los riesgos: manteniendo el equilibrio entre informar y no alarmar desproporcionadamente: ellos pueden ser un gran aliado. 
  • Incluir cuatro o cinco gotas a nuestra aplicación de aceite esencial de árbol del té en el champú, colonia,... aunque, como no es un olor que me mate, esto sólo  lo haría una vez ocurrida la desgracia de tenerlos alojados :P 

¿Y, si aún así nos alcanzan?

Pues habrá que actuar, haciendo todo lo anterior, pero también ahogando a los huéspedes no invitados. Si vas a la farmacia, encontrarás todo un mercado al respecto, que se puede dividir en dos grupos: el primero, el de los neurotóxicos, que contienen moléculas que actúan sobre su sistema nervioso (malatión, piretrinas…) y el segundo, el de los productos que actúan de forma mecánica, obstruyendo las vías respiratorias del piojo y haciendo que mueran por asfixia y deshidratación.
Los primeros son bastante agresivos para el cuero cabelludo y el medio ambiente, y algunos tienen un riesgo adicional: ¡no se te ocurra secarse el pelo con secador o encender un cigarrillo después de haberlo aplicado, porque puede terminar con quemaduras! Además, crean resistencias en los piojos. Los segundos son menos agresivos para el cabello y su entorno pero son menos mortíferos e igual de caros. 
Y es que el precio de los productos no es una cuestión menor: si el pelo a tratar es largo y abundante hay que contar un frasco por aplicación y persona. Si lo multiplicamos por todos los miembros de la familia y por el hecho de que hay que repetir el proceso varias veces, el presupuesto comienza a dispararse. Y con algo, en el caso de los primeros, no precisamente inocuo...
Afortunadamente,  hay alternativas naturales: 
  • Vinagre de manzana al canto. O mezcla de vinagre y alcohol de 70º. . El problema del vinagre, es que puede debilitar el bulbo raquídeo con un uso prolongado, pero por una sóla vez, no hay problema. Para hacer el tratamineto completo varias veces sólo con esta opción, mejor no contar.
  • Con aceites esenciales. De calidad, (de un distribuidor de confianza, por favor, hay cosas por ahí sintéticas o diluidas que hacen pasar por esenciales) y, preferentemente, bio.  Buenos son para tratar los piojos específicamente, el aceite del árbol del té (es el mejor), el de eucalipto, el de lavanda (angustifolia), el de tomillo, el de geranio, el de limón, el de romero y el de menta. Lo que me parece más efectivo es echarlos directamente en la lendrera, diluidos, cuatro o cinco gotas en total, (para adultos, pueden ser siete u ocho), por cada 30ml, aprox., ya sea en la mezcla anterior, o en la siguiente, que es la que puse en mi hija y que me he aplicado ahora yo :)
  • El aceite de coco puede ser un gran aliado, con propiedades antisépticas, también aquí: huele bien, y así contrarrestra un poco el resto de olores. El aceite de neem es incluso mejor como limpiador, pero cualquiera aguanta el olor. El proceso es lento, con un niño pequeño hay que tener en cuenta molestias extra. Así que mezclé en un cuenco media taza de aceite de coco, los esenciales que usé fueron árbol del té, geranio y eucalipto, más seis cucharadas de neem en polvo. 

Proceso

Creo que en la ducha es lo mejor: mojar el pelo, desenredar, y aplicar una cantidad generosa por cada hilera de pelo, finísima, usando la lendrera. Se puede aplicar con un cepillo de tinte, aunque yo usé las manos. Todos los utensilios recién hervidos antes de su uso! Aplicar sobre la cabeza, empapando bien el cuero cabelludo y peinando el pelo en toda su longitud. El proceso de aplicación me llevo un par de horas. A continuación, cubrir bien la cabeza con plástico de cocina, bien pegado, para que no quede aire en su interior. Dejar actuar el tiempo suficiente para que los piojos se ahoguen. Lo ideal sería toda la noche, pero si no es posible intentar que actúe al menos un par de horas. Retirar el exceso de pringue con papel de cocina, y lavarlo dos veces con champú suave para retirar el aceite de coco. El aceite de coco es muy nutritivo e hidratante, por lo que tiene el efecto adicional de actuar como una mascarilla para el pelo. Pienso que tratamientos nutritivos con aceites/mantecas, mejor antes de lavados. El pelo no se queda aceitoso, sino suave y nutrido. Mejor que potingues de farmacia, no? Pero, ahí no se acaba: repetir este proceso a los 7 y a los 14 días, aunque se crea que ya no hay piojos, para completar todo el ciclo de vida del piojo. Y, sobre todo, revisar el pelo de toda la familia periódicamente. 
Este método no garantiza la limpieza total de piojos a la primera. Pero con él no maltratarás tu cabello, evitarás desarrollar resistencias en los piojos y además te ahorrarás un montón de dinero.
Pero hay que tener en cuenta que ningún método consigue acabar para siempre con los piojos, sobre todo porque aunque se haya “exterminado” a toda la población de piojos de una familia, pueden producirse nuevos contagios constantemente. En realidad la única forma de lograr acabar con ellos sería que todo un grupo (por ejemplo, todos los alumnos de un colegio y sus familias), iniciaran el mismo tratamiento contra los piojos, pero todos al mismo tiempo, para evitar que cuando algunos están limpios, vuelvan a contagiarse de otros que en ese momento están infestados, lo que convierte las infestaciones por piojos en ciclos sin fin. Alguna vez nos tenía que tocar, los dos profes y con niña pequeña!
Larga vida a las cabezas sin piojos! de momento, he pasado la lendrera esta mañana a la peque y no he visto ni un huevo :). A no bajar la guardia, y haciendo coladas extras... 
Y vosotros? os han tocado alguna vez? algún truqui natural que no haya comentado?

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